domingo, noviembre 22, 2009
miércoles, noviembre 18, 2009
Partes de inteligencia
"Tras la conferencia, los macristas auguraban que iban a detener a Palacios –algo que ocurrió por la noche– y se lamentaban ante los titulares de los canales de televisión, que decían “espiaban a Bartolomé Mitre, director de La Nación”. “Pero si Mauricio es amigo de él”, se quejó un funcionario. “Puede estar hasta el Pato Donald en esa lista.”"
viernes, octubre 30, 2009
Un radiante día de justicia
Complicado prever como cambiará el mapa social después de este ansiado día de justicia.
sábado, septiembre 19, 2009
Por una ley de la democracia
Los abajo firmantes apoyamos la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual porque entendemos que la actual concentración de medios de comunicación en manos de monopolios privados cercena el derecho a la información de nuestra sociedad, avasallando una de las conquistas más importantes y colectivas de la democracia, como es la libertad de expresión, en nombre de la defensa de sus intereses particulares. También entendemos que los binarismos no sirven para llevar adelante un debate productivo sobre esta ley fundamental, porque es una ley que trascenderá a los mismos actores en disputa. Ni el Gobierno ni la oposición ni las empresas monopólicas tienen las mismas responsabilidades, frente a una creciente demanda social de reforma del sistema de medios audiovisuales.
Porque más allá del contexto en que el debate se produce -originado en parte por los intereses que afecta el proyecto de ley- es inaceptable que la comunicación audiovisual siga regulada por una ley que, impuesta bajo la dictadura, cuenta hoy entre sus defensores a entidades como ARPA y ATA, que en ese momento eran parte de la autoridad de aplicación, y que hoy se envanecen en nombre de “la libertad”.
Porque es necesario incorporar la mayor cantidad de gente posible, a través de organizaciones intermedias, a la gestión de los medios y de sus contenidos, y que el Estado garantice una mayor pluralidad, a través de los canales institucionales amparados en la Constitución Nacional y no por intermedio de los intereses económicos de los particulares que, en nombre de la libertad de expresión, aprovechan su desregulada participación en el mercado para manipular la información a los fines de preservar su poder económico y político.
En ese sentido, entendemos al proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como una oportunidad histórica de fortalecer la democracia, tanto en lo que respecta a sus instituciones como a las posibilidades de participación. Desmonopolizar mejora la calidad de vida democrática porque impide que un solo actor determine la agenda de la conversación pública liberando también a los trabajadores de esos medios monopólicos de las garras de un solo patrón. A su vez no hay democracia posible si los poderes que de ella surgen no garantizan una pluralidad de voces real, que dé cuenta de la polifonía de una sociedad que requiere de la participación de todos sus actores. Libertad de expresión entendida como participación pública de toda la sociedad, de un Estado que la garantiza, y no como construcción comunicacional de los negocios y acuerdos que se hacen puertas adentro. Una ley que garantiza mayor transparencia en la producción y circulación de contenidos, que la ley que nos legó la dictadura y aún hoy sufrimos.
Esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual será una Ley de la Democracia, fruto de dos décadas de debates, celebrados en foros, universidades nacionales y entidades de bien público que entienden al derecho a la información libre, plural e independiente como un paso más en la mejora de la calidad institucional y política de una sociedad. A 26 años del fin de la dictadura cívico-militar, se impone la necesidad de revalorizar la libertad de expresión en nombre de los intereses colectivos. Una ley que abra la posibilidad de convertir a la información en un bien público y no en un negocio que ha demostrado responder no sólo a la remanida libertad de empresa, sino a la imposición de políticas y agendas propias de un totalitarismo de mercado que se sustenta en la desinformación y la manipulación de un derecho adquirido por la sociedad en su conjunto.
miércoles, agosto 19, 2009
¿Y vos dónde estás?
Además del costado narcisista que inmediatamente te lleva a buscar tu posición y la de tus amigos/aliados en esa cartografía, el mapa revela visualmente algo que es del orden de la intuición: que las afinidades existen, que las "familias" se arman aún en contextos caracterizados por la presencia de infinitos a casi infinitos espacios y posibilidades, que, en fin, lo parecido busca a lo parecido tramando nuevas relaciones. La construcción de un campo.
Queda, una vez hecho este aporte gráfico, emprender lo más interesante: el análisis de esas relaciones. Considerar su peso social, sus efectos, dilucidar que mensaje se oculta entre esas líneas enmarañadas.
martes, agosto 11, 2009
Maquila
Están todos gentilmente invitados.
viernes, agosto 07, 2009
Un toque de atención a los problemas argentinos
No sé si servirá de algo, pero desde acá extiendo mi solidaridad a los muchachos del blog, que siguen resistiendo desde acá.
miércoles, julio 22, 2009
La larguísima tira de comments es, básicamente, una discusión entre Martín Rodríguez y Nicolás Prividera, director de la película documental M. Empieza como un debate sobre la entidad del kirchnerismo como proyecto transformador (o como otro fracaso deglutido por el "pejotismo") y culmina con intercambios entre los dos muy duros sobre el rol de la memoria, sobre la endogamia de los organismos de DD. HH., sobre la utilización política de los años setenta, sobre la construcción conflictiva de la democracia argentina. Me interesa que sea una discusión entre tipos de la misma generación, seguramente con recorridos vitales similares, pero que tienen miradas muy diferentes sobre qué hacer con todo eso - me refiero a la herencia política de la generación anterior, me refiero a la historia íntima familiar también - en el contexto abierto por el kirchnerismo.
La cuestión generacional más importante para los que nacimos en los setentas y crecimos en el menemismo es pensar el presente aún si tenemos que pensar en contra nuestro. Pensar, obsesivamente, esas tres estaciones que nos marcan generacionalmente: los años setenta, los noventa y el presente. Pensar las continuidades y los quiebres. Pensar el menemismo más allá de los papers de Flacso, pensar los setenta más allá de los libros que atesoramos en nuestras bibliotecas. Pensarlos en relación a nosotros, a la sociedad actual, ahora.
Me parece que la violencia verbal que se lee en el comentarios de LLP es fruto de que todo eso no lo pudimos, todavía, armar y de que seguimos recurriendo a materiales que, por más venerables que sean, hoy ya no resultan útiles. Y por eso, me parece, el error de Prividera de encasillar a los que discuten con él como "quebrados" o como "vendidos al menemismo". Es ese par 70s-90s, el que todavía no pudimos amalgamar en una lectura que de cuenta del presente. ¿Qué es Kirchner? ¿Cuánto de ruptura tuvo Kirchner, cuánto de continuidad con el "orden democrático"? ¿Derechos Humanos + superávits gemelos? ¿El museo de la ESMA es poner la memoria en un museo, literalmente, o un intento de escribir otra página sin tirar el libro entero del pasado por la ventana?
Por ahí pasan algunos de los temas que se leen en ese post (que creo dará mucho que hablar) y que algunos venimos discutiendo y pensando hace bastante, y que, sobre todo, nos constituyen como generación.
martes, julio 07, 2009
miércoles, julio 01, 2009
Algunas cosas
Hay que salir del microclima en el que muchos entramos en el 2008 cuando se dió la confrontación con el campo. Sirvió, y mucho. Está bien. Se dotó de profundidad y consistencia un discurso, se levantaron viejas banderas, muchos sectores asistieron a un curso acelerado de "actualización doctrinaria", se construyó, en síntesis, un espesor ideológico del que carecía el kirchnerismo en sus primeros años. Pero con eso no alcanzó, con eso apenas se llegó a tocar las fibras sensibles de los que estaban preparados o predispuestos para recibir el flechazo ideológico. Digamos, el kirchnerismo debe salir ahora, desde la derrota, a plantearse las cosas con la mirada que tenía en el 2003: convencer, volver a ganar apoyos, intuír cuales son las nuevas demandas sociales y darles respuestas concretas. Tanto a los sectores populares como a los segmentos de clase media "progre" el kirchnerismo debe volver a demostrarles que puede desde el gobierno cambiarles un poco la vida en el mejor sentido. Sí, obvio, están las contradicciones, están los límites y estás los factores de poder que tratarán de impedir que el gobierno retome la iniciativa, pero todo eso no quita que el kirchnerismo sigue siendo gobierno y que tiene, todavía, a su disposición los recursos (económicos y políticos) para volver a ser mayoría.
martes, junio 30, 2009
Lo que viene
Creo que no soporto más esa palabra que se puso de moda desde el año pasado: "consenso". ¿Qué mierda es eso? La escucho, confieso, y se me vienen encima imágenes de muchos garcas alrededor de una larga mesa, posando para las cámaras porque todo está cocinado ya. El consenso es a 2009 lo que la ética fue a 1999. La contraseña vacía donde se reconocen los que forman lo peor de este país, y los cooptados por el síndrome de Estocolmo que les hacen de comparsa. No puedo creer que gente inteligente argumente su posición política usando esos términos, abogando contra la "soberbia" y otros sinónimos que reducen la política a una "lucha de almohadas".
Mi trosco interior me sugiere que se vayan todos a la mierda, pero estoy demasiado cortado por la civilización como para decirlo. Vox Populi Vox Dei, me repito mientras Pino en la tele saluda con su boina de geronte bohemio a los compañeros y habla por enésima vez de la Barrick Gold. Suficiente.
Los años de Kirchner

Quiero decir, ese proyecto inicial de Kirchner fue lo mejor de Kirchner. Y el mayor mérito de Kirchner fue seguir peleando hasta el final, seguir colocando la política (la discusión, la pelea, la crispación, sí) en primer plano. Kirchner es mejor que la sociedad que le tocó gobernar, pero eso pasa casi siempre con los políticos de vocación. Pero hay que admitir los errores, hay que admitir que en un año y medio se fueron tres millones de votos y que un personaje ignoto como De Narvaéz le ganó la provincia de Buenos Aires nada menos que a Néstor Kirchner.
En ese sentido la conferencia de prensa de Cristina me pareció muy pobre, excesivamente concentrada en mostrar una "normalidad" que cualquiera que haya estado ayer frente al televisor (y aún más en el bunker del FPV) sabe que no es cierta. No se trata de mostrar debilidad sino, apenas, de reconocer que las cosas no salieron nada bien y que la batalla en los términos que planteó el gobierno se perdió.
¿Fin de ciclo? Sí, sin duda nada será igual y ya asoman las caras pálidas de los presidenciables 2011. Pero no diría, no caería en la actitud imbécil de culpar a la sociedad y buscar el mitológico "giro a la derecha". Me preocupa más hacer la genealogía de esta derrota, ver cómo desde diciembre de 2007 los vahos del microclima impidieron ver las transformaciones sociales paridas por el kirchnerismo en estos seis años. Ahora queda entonces, en medio del reflujo, volver a sintonizar con aquellos sectores que se distanciaron del kirchnerismo, reconocer los límites sociales y juntar fuerzas para poder ir extendiéndolos de a poco. Ojalá se pueda.
sábado, junio 27, 2009
jueves, junio 25, 2009
Patético
Bueno, peores son los kirchneristas. Esa banda de impresentables que salen en televisión, los Scioli, los Randazzo, los Fernández, los Conti, banda de facinerosos, resentidos y violentos a los que uno sabe capaces de cualquier mentira, de cualquier apriete, de cualquier acto autoritario y de la más repugnante obsecuencia. Es muy difícil no ver a esa gente de otra manera. Hay que ponerse una venda para no darse cuenta de lo que significan esos tipos.
Dos viejitos retirados frente al mar, rumiando la bronca porque el mundo es demasiado estúpido como para no apreciar las virtudes (ah, el honestismo) republicanas, resignados a una nueva jornada triste donde el país les de la espalda. Y bueno, que le van a hacer, no todos pueden disfrutar de ese ocio tan placentero, matizado con fotos de atardeceres y lecturas de alta cultura. Algunos viven en el mundo real donde palabras como salarios y obras públicas tienen algún peso, algunos se acuerdan todavía de los abismos "progresistas", del final violento de la época de los políticos que "consensuaban" y "dialogaban" y no truchaban las estadísticas del INDEC ni siquiera para desmentir el número de muertos que dejaron en la Plaza de Mayo, hace no tanto tiempo.
Pero está bien, en 48 horas sabremos lo resultados, yo lo único que pido es que el amigo Pino, ese que nos dio películas con Goyeneche cantando en medio de una máquina de humo, nos haga el gran favor de dejar en la puerta a uno de los personajes más nefastos de los últimos años, aquel del cual se dice en San Clemente:
Carrió es la única política puede hablar sin contradecirse, porque tiene un camino, una ética y una lógica. Entonces, es raro que se equivoque. Su discurso es sincero, audaz y fluye con naturalidad. Siempre es creativo y sorprende, aunque no se aparta de una línea rectora que la guía.
Risas. Infinitas risas.
lunes, mayo 25, 2009
Cómo no vivir juntos
miércoles, mayo 20, 2009
Champagne
Yo no creo que vuelva el 2001 si pierde K, pero viendo estas fotos hay un hambre de menemismo dando vuelta...
lunes, mayo 18, 2009
En la calle codo a codo...
jueves, mayo 07, 2009
miércoles, mayo 06, 2009
Pobres negros
Hoy Ricardito Alfonsín, el hombre que perfecciona todos los días frente al espejo del baño el vibrato de la voz paterna, decía que el segundo cordón del GBA es un espacio prepolítico. No lo gloso, lo cito textual. No leyó la entrevista a Merklen que posteamos el otro día, o si la leyó no le importó, da lo mismo. El discurso del clientelismo es fuerte. Es una de las piedras sobre la que se sostiene la autoestima de la clase media, que le permite mantener su visión de eterna incomprendida en este "país de mierda".
Más política Lilita Carrió, que estaba al lado de Alfonsin Jr., lo cruzó con un sermón sobre su inmenso amor a los pobres, sobre la sensibilidad, sobre que ella ganó en las mesas femeninas de José C. Paz. Lilita sabe: la clase media quiere el discurso de los "clientes" arreados como ganado, pero también quiere la esperanza de que ese inmenso espacio que imagina homogeneamente miserable - el GBA - puede ser reconquistado para la civilización. En cada votante de la CC hay un pedagogo que, luego de pasada la calentura con los "negros de mierda", reflexiona y dice: "esto se soluciona con educación, con cultura cívica".
Se me ocurre, no sé porqué, otro simil literario: la clase media oscila entre "Las puertas del Cielo" de Cortázar y la "Carta abierta a la patria". Entre la infinita frustración ante los pobres que no saben comportarse y la añoranza de un país que todavía "puede ser". Pero sin muchas esperanzas.
lunes, mayo 04, 2009
Estado y sectores populares
La pobreza dura y extensa de los barrios populares se ha constiuido gradualmente en un campo contra el cual se proyectan las imágenes aterrorizadas o falsamente compasivas de ciertas capas sociales para las cuales esas masas de extramuros encarnan los espectros del fracaso social, o más aún, de una inviabilidad irresoluble: desiertos que rodean las zonas exitosas, espacios librados a la mano de dios por los cuales no transitar, no mirar, no pensar más que con las categorías prefabricadas del "clientelismo" que todo lo explican. Desde otra perspectiva, en cambio, se da el intento inverso de revalorizar acríticamente muchas prácticas políticas degradadas que tienen lugar en los territorios de la pobreza.
Es, me parece, un juego peligroso que no ayuda en nada a pensar y entender cómo se da realmente la dinámica política en los barrios populares. No contribuye en nada oponer al discurso estigmatizador del "clientelismo" respuestas que festejan gozosamente la supervivencia de liderazgos que han probado su falta de eficacia para resolver la pobreza estructural. ¿Más claro? Oponerse y refutar la visión de que los pobres son seres manipulados que votan lo que les dice un puntero no significa echarse en los brazos de tipos con los que ninguno de nosotros compartiría ni un café. Hay una tensión ahí que es de difícil resolución y qué, como señala Merklen, sólo puede resolverse desde el Estado cambiando la lógica de distribución de los recursos.
El sueño de las clases medias de una política social que se cobre exclusivamente por la ventanilla de un banco, donde la relación ciudadano - Estado esté mediada por una tarjeta magnética, ese sueño de la transparencia, de la abolición de las mediaciones, es también una pesadilla antipolítica. No es extraña entonces, la persistencia del mantra "ingreso universal" esgrimido por Carrió y por otros representantes del liberalismo argentino. Junto al mercado que vincula a los individuos de manera invisible a través de su rol como consumidores y productores, el ingreso universal ascéptico ("que lo cobre desde el hijo de Macri al hijo del cartonero") viene a completar la configuración de una sociedad de individuos desligados de cualquier instancia colectiva.
En el otro extremo, la distribución de recursos en forma de microemprendimientos, de subsidios destinados a un fracaso casi seguro en la intemperie del mercado, de aportes que no hacen más que solidificar condiciones de miseria. La marcha del jueves tenía un simbolismo fuerte: la multitud de la CGT frente al ministerio de Desarrollo Social. Estaban ahí dos maneras de vinculación de los sectores populares con el Estado. Me parece crucial pensar esa relación en un contexto donde el trabajo formal sigue siendo importante pero ya no mayoritario, donde los sindicatos siguen cumpliendo un papel fundamental pero que no incluye a muchos de los pobres que han quedado fuera de esos encuadramientos y que se relacionan con el Estado a través de otras vías. ¿Cómo distribuir bienes y servicios, cómo tener una voz que pueda ser atendida por la dirigencia política en tiempos de fractura social? El kirchnerismo lo intentó apostando a la recuperación del trabajo formal, por un lado, y por otro atendiendo la pobreza extrema con políticas territoriales y focalizadas, de un impacto - como mínimo - modesto. A seis años del 2003, y en vísperas de las elecciones es crucial pensar que se hizo bien y que falló.
viernes, mayo 01, 2009
1 de mayo
Manual de conducción, Néstor. Hay que, tenés que, leer esta "carta abierta" una y mil veces. Late ahì, un profundo llamado de atención y más de una verdad.
Feliz día de los trabajadores para todos.


